Saltar al contenido
Edición Colombia · 1 noviembre, 2026
Dólar · TRM $ 3.224,49 1,57% Euro $ 3.601,43 1,45% Brent US$ 110,23 6,30% WTI US$ 100,95 3,04% Café US$ 2,87/lb 0,60% Oro US$ 3.914/oz 0,38% Santa Marta29 °C
Santa Marta29 °C
Opinion Caribe

El trastorno afectivo bipolar ahora es considerado una enfermedad grave: Corte Suprema

Luego de que un abogado argumentara no poder continuar con la defensa de un caso que estaba a su cargo por un diagnóstico de ‘trastorno afectivo bipolar, no especificado – Confirmado repetido’, se le dio paso a un nuevo debate en la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia que, finalmente, determinó que esta condición entra en la categoría de enfermedad grave.

La situación se presentó en medio de un proceso laboral que venía desarrollando una mujer contra la Caja Colombiana de Subsidio Familiar – Colsubsidio. El procedimiento se vio interrumpido de manera inesperada, pues el abogado en cuestión entregó a la Corte una incapacidad médica de 30 días, entregada por el Instituto Nacional de Demencias Emmanuel a causa de la enfermedad mencionada.

Con la incapacidad, el jurista solicitó suspender el proceso dado que, por el trastorno, venía enfrentando quebrantos serios de salud que no le permitían asumir la defensa del caso.

Tras lo ocurrido, la situación que protagonizó el abogado entró en estudio, aclarando la Corte que “una enfermedad grave puede entenderse como aquella que impide al apoderado realizar aquellos actos de conducta atinentes a la realización de la gestión profesional encomendada, bien por sí solo o con el aporte o colaboración de otro”.

De igual manera, señaló que por ser una enfermedad que “imposibilita a la parte o al apoderado en su caso, no sólo la movilización de un lugar a otro, sino que le resta oportunidad para superar lo que a él personalmente le corresponde”, pasa a considerarse grave.

Para esta determinación, también fue tomado en cuenta el Manual Único para la Calificación de la Pérdida de la Capacidad Laboral y Ocupacional, el cual establece que, efectivamente, una persona puede ver sus labores y cotidianidad afectadas con la existencia de un trastorno de humor.