
Durante la primera semana de la Eurocopa la violencia y los disturbios han eclipsado al fútbol. El enfrentamiento entre hooligans de diferentes países ha convertido la competición en una batalla campal de dimensiones que han desbordado a las autoridades francesas. Hasta el momento han sido detenidas 323 personas por estar relacionadas con episodios de violencia y robo. Entre los próximos partidos de riesgo se encuentra el España-Croacia del martes.




