Guardia indígena es señalada de abuso de poder al cobrar por uso de vías y ríos en el Cauca

La situación con algunos miembros de la guardia indígena en el Cauca ha generado controversia en Colombia después de que un video en redes sociales mostrara a ciudadanas de la zona rural de Santander de Quilichao denunciando que miembros del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) les cobran por acceder al río San Pedro, un espacio público que no tiene dueños. Las denuncias se han ampliado para incluir peajes informales en vías alternativas en algunas zonas, donde se exigen pagos de entre 10.000 y 20.000 pesos a vehículos de carga.
Algunos expertos y ciudadanos han señalado que estas prácticas desproporcionadas son la punta del iceberg de un problema mayor en el Cauca, donde los indígenas se han convertido en una organización mandamás y superpoderosa. Según algunos, desde el derrumbe en Rosas, Cauca, y la habilitación de vías alternas, los indígenas han establecido peajes informales en algunas zonas para permitir el acceso de vehículos de carga.
En el norte del departamento, colectivos indígenas han invadido predios de ingenios azucareros y libran una disputa con las comunidades afrodescendientes de Llano de Taula, Caloto y zona rural de Guachené, lo que ha resultado en varios muertos. Algunos líderes afro han señalado que los indígenas se creen dueños de todo, de las vías, los ríos, las tierras, los cultivos y las prácticas comunitarias.
La situación ha llevado a preguntar si el Gobierno nacional avala estas prácticas de presunto constreñimiento civil realizado por indígenas y si el Cric está llamado a tomarse atribuciones de la fuerza pública. Además, algunos expertos han señalado que el superpoder de los indígenas llegó impulsado por el estallido social, en el que el Cric desempeñó un papel determinante como juez, parte y autoridad no solo en Cauca, sino también en Cali, ciudad epicentro de violentos choques civiles con ciudadanos de los barrios Pance y Ciudad Jardín.




